Siete principios para permanecer
en la
Presencia de Dios
Fernando Alexis Jiménez
|
E
|
ra un gobernante. Ocupado siempre. Unas veces atendiendo público, otras
en reuniones de junta y, otra parte de su tiempo, definiendo estrategias de
guerra. “Un ejecutivo moderno con una
agenda atiborrada de compromisos”, diría alguien. ¡Ese fue el rey David!
![]() |
Con el poder de Jesucristo, tomados de Su
mano crecemos diariamente en las dimensiones
personal y espiritual
|
Nadie puede negar que tuviera múltiples compromisos que debía atender
cada día del año; sin embargo, el Dios al que amaba y servía, ocupaba el primer
lugar en todo momento. Y aun cuando no le quedaban muchos espacios libres,
sacaba tiempo—siempre—para buscar Su rostro y mantenerse en Su presencia.
Desarrolló intimidad con el Padre celestial.
¿Cómo podía lograrlo? El rey David mediante siete principios, respondió a
estos interrogantes que quizá usted se formula y que él mismo tenía presentes: “Señor, ¿quién puede adorar en tu
santuario? ¿Quién puede entrar a tu presencia en tu monte santo?”(Salmo 15:1. Nueva Traducción
Viviente)
Si alguien tan atareado pudo lograrlo, es decir, desarrollar intimidad
con el Señor, puedo asegurarle que usted y yo también si ponemos en práctica
estos sencillos fundamentos:













