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Si oramos en familia, veremos cambios...

Todas las circunstancias cambias cuando buscamos a Dios en oración

1. Lectura Bíblica: Salmo 22:24;

2. Meditación familiar:

La idea de recorrer la autopista en una vieja motocicleta, no solo asaltó a los dos abuelos sino que, tentados por la brillantez del aparato que a primera vista lucía en buenas condiciones, decidieron emprender el recorrido a toda velocidad hacia un paraje apartado, en Norteamérica.
            La brisa golpeaba sus rostros generando una sensación de placidez. Conforme aumentaban el kilometraje, el color verde de los arbustos se mezclaba con el ocre de las montañas y el asfalto que se perdía en el horizonte, como si marcharan hacia el infinito.

¿Perdona Dios nuestros errores graves?


No importa el pecado que hayamos cometido, Dios nos perdona

1. Lectura Bíblica: Romanos 8:33, 34

2. Meditación familiar:

Raquel miró a su esposo con una mezcla de furia y de tristeza tras escucharlo decir cualquier cantidad de improperios, fruto de la furia porque el café se derramó sobre el periódico de la mañana. “Sinceramente no imaginé que reaccionaras así”, le dijo al tiempo que recriminó que un sicólogo, muy reconocido en el ámbito científico, se expresara con tal procacidad. “Eres irascible y vulgar”, le recriminó.

Vida eterna: Ajuste su enfoque

En Dios tenemos asegurada la vida eterna...

1. Lectura Bíblica: ROMANOS 8.6; 6:23;

2. Meditación familiar:

Muchos creyentes pueden completar casi instintivamente esta declaración: “Porque la paga del pecado es ____”. Al leer esta frase, usted quizás llenó el espacio en blanco diciendo en voz alta: muerte. Todos sabemos lo que esto significa, ¿verdad? Romanos 6.23 proclama que eso es lo que merecemos por nuestro pecado. Así es como nos vemos a nosotros mismos de vez en cuando —como pecadores que escapamos de una muerte horrible.

Sus errores del ayer están en el fondo del mar

Todos nuestros pecados son perdonados por
el Señor Jesús y nos ofrece una nueva oportunidad

1. Lectura Bíblica: Miqueas 7:18, 19

2. Meditación familiar:

La mujer se quedó mirando al empleado bancario cuando le dijo que no podría pagarle la pensión de aquél mes. “De acuerdo con nuestros registros, usted murió hace dos meses”, le dijo. Ella insistió en que consultara el computador, pero la base de datos arrojaba de nuevo la información equivocada. “Lo que debe hacer ahora es reportarse a la Registraduría para que corrijan el error, porque usted está legalmente clara”, le dijo el joven.
            Su información personal, por mucho que se esforzaron aquél día, no apareció. ¡Estaba borrada! Igual ocurre cuando Dios perdona nuestros pecados. Nada podrá traerlos de nuevo delante del Padre porque Él hace una obra perfecta y arroja nuestros pecados y delitos a lo profundo del mar.

La enterraron hace dos semanas, y hoy está con su familia


Dios nos ofrece una nueva vida si le abrimos el corazón


1. Lectura Bíblica: Lucas 15: 11-32

2. Meditación familiar:

Alguien dijo que la había visto. Los familiares no podían creerlo. “Está en un hospital siquiátrico”, aseguraba. Los demás dudaban.
Su sorpresa se hizo mayor cuando la vieron, en uno de los largos y espaciosos pasillos del hospital. Frente a ella se encontraba Sharolyn Jackson, su pariente, hallada muerta dos semanas atrás, y a quien despidieron en un sentido funeral. “No puede ser—musitó quedamente su hijo--; esto debe ser una pesadilla”.
No obstante, Sharolyn insistía en abrazarlos. “Los amo, los amo a todos; estoy viva y quiero estar a su lado”, repetía con insistencia.

El rencor nos destruye, el perdón nos libera


Si lo permitimos, la falta de perdón nos destruye como familia


1. Lectura Bíblica: Mateo 18:21, 22

2. Meditación familiar:

Aconteció alguna vez, una noche que no recuerdo si fue lunes o viernes, cuando mi hijo llegó muy temprano a casa, después de la jornada nocturna en la Universidad. Otro chico, por una trivialidad, literalmente lo había tomado a golpes, en ese instinto primario que lleva a muchos a pensar que es con puñetazos como se resuelven los problemas. Su rostro estaba visiblemente herido.

¿Ha pensado tu familia en la vida eterna?


¿Ha meditado junto a su familia en la importancia de la vida eterna?


1. Lectura Bíblica:| 1 JUAN 5.3-12; Romanos 10.13; 

2. Meditación familiar:

Iba como de costumbre cuando veo una feria de libros. No puedo sustraerme. Me llaman poderosamente la atención. Por mi fuera, los compraba todos, aun cuando Lucero mi esposa me llama la atención cada vez que ve una pila de libros en mi mesita de noche.
Pero el asunto es que me sorprendió que muchos de esos textos hablan de vida eterna. Los hay escritos por autores de la Nueva Era, por chamanes latinoamericanos, por filósofos y por cristianos. Y mi reflexión apenas natural: “La vida eterna llama la atención”.

Perdonar al cónyuge, paso para la armonía matrimonial


Dios desea que en nuestro hogar reine la armonía


1.  Lectura Bíblica: 1 Juan 1:9; Proverbios 4:23;

2.  Meditación familiar:

Cuando tenemos dificultades como pareja, generalmente creemos que somos quienes más vulneración y ofensas han sufrido. Se trata, por supuesto, de una percepción muy subjetiva. La realidad es que no importa cuantas veces ha sido ofensor o víctima, lo importante es reconocer que también hemos ofendido y lastimado a nuestro cónyuge y necesitamos pedir perdón y perdonar con humildad y mansedumbre.

La autora, Dora Tobare, en su blog define el perdón no como abrir espacios para que nos sigan atropellando emocionalmente, sino para resolver los conflictos que minan la relación de pareja: “Perdonar no es aceptar lo inaceptable ni justificar males como maltratos, abusos, faltas de solidaridad o infidelidades. Tampoco es hacer de cuanta que no ha pasado nada. Eso sería forzarnos o ignorar la realidad y a acumular resentimientos. Igualmente, perdonar no es tratar de olvidar lo que me han hecho, pues siempre es bueno aprender de lo vivido. Perdonar es sobre todo liberarse de  los sentimientos negativos y destructivos, tales como el rencor, la rabia, la indignación, que un mal padecido nos despertó y optar por entender que está en mis manos agregarle sufrimiento al daño recibido o poner el problema donde está: en la limitación que tuvo mi cónyuge de amar mejor, en una determinada circunstancia.”. El asunto es claro: Perdonar es ante todo, liberarnos de una pesada carga.

Del enojo por la ofensa al perdón por amor


No perdonar a tiempo nos puede llevar al divorcio


1.  Lectura Bíblica: 1 Pedro 3:9; 1 Juan 1:9; Proverbios 4:23;

2.  Meditación familiar:
           
Uno de los problemas más frecuentes en la relación de pareja son las ofensas mutuas, que terminan por resquebrajan y posteriormente desmoronar la relación matrimonial. Los especialistas coinciden en asegurar que producen—a la postre—el distanciamiento y divorcio emocional, previo a la separación.

Nuestro propósito permanente debe ser identificar dónde hay fallas en la relación conyugal, y disponer el corazón para el perdón. Al respecto cabe citar al autor, Gary Rosberg, cuando escribe: “Lo que queremos lograr, como matrimonios y como pareja, es lograr el compromiso de tratar el dolor y el enojo, de resolver los conflictos, de perdonar al ofensor y de renovar la relación. La meta es llevar la relación a un nivel de sanidad, de apertura, de unidad que te ayude a ser aceptado y conectarte de nuevo en la relación.”(Gary y Barbara Rosberg. “Matrimonios a prueba de divorcio”. Editorial Unilit. EE.UU. 2002. Pg. 80)

¿Por qué orar en el Nombre del Señor Jesús?

Sabemos que Dios responde a las oraciones
que elevamos en Su Presencia en el Nombre de Jesús

1. Lectura Bíblica: Juan 15:7, 16, 24; 1 Juan 5:14, 15;

2. Meditación familiar:

Nuestro Señor Jesús nos prometió que si pedíamos al Padre en Su Nombre, como Hijo, veríamos oportunas respuestas a nuestras oraciones (Juan 14:14). Lo más probable es que haya quienes tomen esta promesa como algo figurado y no literal.
            Recordemos que nuestro amado Salvador reafirmó ese anuncio en otras dos ocasiones, como leemos en Juan 15:16 y Juan 16:23.
Pero algo más, le invito a considerar lo que dice el Señor Jesús: «Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho» (Juan 15:7).
            Ahora, es evidente que todo cuanto pedimos debe estar en la voluntad del Padre, pero también queda claro que quizá no estamos pidiendo apropiadamente, que debemos pedir en el Nombre de Jesús, como Él mismo nos lo enseñó. El mismo apóstol Juan escribió: «Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho» (1 Juan 5:14-15).

¿Qué hacer con las frustraciones?

Como familia podemos enfrentar la frustración cuando las
cosas no salen bien



2. Meditación familiar:

El hombre detuvo el carro en la acera e, inmediatamente, comenzó a darle puntapiés a un neumático. Formó un embotellamiento vehicular. Pasé junto a su auto y, sin duda, el hombre estaba muy ofuscado. ¿La razón? Se había ponchado el neumático. “¿Por qué a mí?”, se preguntaba vociferando. En su criterio, algo que se podía resolver en cuestión de minutos, se convirtió en una verdadera frustración.

Dios nos lleva al éxito como familia

Dios nos asegura, como sus hijos que somos, el éxito en
todo lo que emprendemos

1. Lectura Bíblica: Salmo 103:12-15

2. Meditación familiar:

¿Error? Sí. Lo cometió de nuevo. Se dejó arrastrar por la ira. Reaccionó. Arrojó al suelo la taza con café. El líquido se derramó por el piso. Iba ganando espacio en dirección a la puerta de la calle. Él seguía furioso, acezando. Aun cuando se esforzaba, no salía de su estado. Si estuviera en sus manos, derribaba también la mesa. Lucía estaba en la cocina. Aterrada. Tenía en el regazo a su niño de diez años, que lloraba inquieto. “Cálmate, Rubén. Lo que te dije no es para tanto. Cálmate”, le insistía ella. Pasada una hora, estaba sumido en una profunda crisis. No quería pensar siquiera en volver a la iglesia. “Soy un caso perdido”, se repetía, arrepentido de reaccionar con furia.

Dios sana las heridas emocionales de nuestra familia

Dios hoy y siempre es quien sana las heridas emocionales
de nuestra familia... Él sabe cómo hacerlo

1. Lectura Bíblica: Salmo 42; 147

2. Meditación familiar:

Muchos andan por esta vida con grandes heridas en sus almas, producto de un pasado doloroso.  Lo triste es que no saben que se encuentran sangrando dentro de su ser y necesitan ser sanados internamente de la misma manera que una persona necesita ser sanada de alguna enfermedad física.  La diferencia es que las heridas del alma no se ven.
           

El pecado, peligrosa anestesia que nos destruye

No podemos dejarnos arrastrar por el pecado, que es sutil
cuando nos pone trampas

1. Lectura Bíblica: Hebreos 12:1; Salmos 32:3-4

2. Meditación familiar:

Por Crhistopher Shaw, editor de Desarrollo Cristiano
La Nueva Traducción Viviente traduce esta porción del texto: «… quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar…»(Hebreos 12:1. NTV).
            La frase tan fácilmente nos hace tropezar me recuerda a una experiencia que tuve cuando niño. Debía someterme a una operación para que me quitaran las amígdalas. En ese tiempo no se utilizaba una inyección para dormir al paciente, sino gas. La sensación de ahogo que producía el gas inducía pánico en muchos niños, por lo que los médicos optaban por envolver en una sábana al paciente. De esta manera, el niño se veía impedido de moverse y arrancarse la máscara de la cara. 

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